Un joven monín con el pelo estrechamente afeitado, tan jóven como rubio e imberbe, se da una ducha. Su amigo, tan rubio y liso como él, pero un poco más peludo, entra en el baño (para comenzar) y se cepilla los dientes. Constatando que su amiguito aún no terminó su ducha, decide acompañarlo. Más bien que enjabonarle la espalda, él es muy interesado en su polla, haciéndola aumentar el volumen chupándola hasta los cojones, e intercambiando luego los papeles. Excitados a tope, ellos salen de la ducha y se asientan sobre los aseos para que Anthony, alias Cabeza Afeitada, pueda volver otra vez a mamar la enorme polla de su amigo. Excitado ahora como un asno, posiciona a su querido a lo perrito y le chupa lentamente el agujero del culo, penetrándolo con los dedos para dilatarlo mejor y forrárle al final su enorme palo hasta al fondo de su culo. Lo encula como es debido, pero como es un tío del tipo igualitario, él se mete a su turno a lo perrito, haciéndose forrar el culo, gimiendo de placer. Después de haberse bien enculado uno al otro, ellos se vacían los cojones sobre la cara de su querido. ¡Hay que meterse otra vez bajo la ducha!