A diferencia del billar americano que tiene 6 agujeros, el billar latino, al que se entregan Rayco y Rico, tiene solo 2 y, además, puedes llevarlos consigo. Tacos, bolas y agujeros. Practico, ¿no? La demostración, en esta secuencia: primero, cada uno de ellos debe mamar a su compañero de juego, frotándole las pelotas al mismo tiempo para asegurarse que están perfectamente redondas. Luego, medirán el diámetro del agujero con una bola (de color), y puesto que no está demasiado ancha, tendrán que dilatarla con cualquier cosa al alcance de la mano. Un taco (de madera), el mango (de madera), luego un taco (de madera) y un mango. Y una vez dilatado lo suficiente, el partido puede comenzar: y consiste en forrar un taco (de carne) totalmente duro e hinchado en este agujero y penetrarlo hasta que el propietario del agujero gemirá de placer y el del taco correrá a chorros su semen caliente. ¡El perdedor enculará al otro en la próxima ronda!